Diferencias entre el pan y el pan de molde

¿Cuáles son las diferencias entre el pan y el pan de molde?
¿Cuáles son las diferencias entre el pan y el pan de molde?

Te contamos las diferencias que existen entre el pan ‘normal’ y el pan de molde, características, propiedades y valor nutricional.

¿Es lo mismo el pan ‘normal’ y el pan de molde? El pan ha sido base de la dieta para muchas culturas desde hace miles de años. Su elaboración solía ser en barra, forma que solemos asociar al pan tradicional. Sin embargo, la aparición del pan de molde es bastante reciente.

El pan de molde aparece gracias a Otto Rohwedder, inventor e ingeniero estadounidense que creó en el año 1927 la primera máquina para cortar el pan en rebanadas. La máquina de Rohwedder no sólo cortaba sino que además lo envolvía en un envase.

Rohwedder vendió su máquina a la Chillicothe Baking Company en Missouri en 1928, año en el que comenzó a comercializarse el pan de molde. La venta de pan en rebanadas se había disparado y no había panadería en el país que no optase por la venta de este tipo de pan. Ligado a este hecho, se produjo el desarrollo de las tostadoras, inventadas en 1926 por Charles Strite.

Diferencias entre el pan ‘normal’ y el pan de molde

Los ingredientes de ambos tipos de pan son los mismos: agua, harina, levadura y sal. Una diferencia notable es que al pan de molde se le añaden otros ingredientes que permiten que el pan dure más, como conservantes (siendo estos naturales o artificiales) y una mayor cantidad de azúcar. Estos elementos conservan las propiedades nutricionales del pan de molde sin ser perjudiciales para nuestra salud.

La harina más utilizada para la elaboración del pan de molde suele ser de trigo que es rica en gluten, lo que proporciona la formación de una textura esponjosa. Esto marca la diferencia con los panes de molde realizados con otras harinas que contienen menos gluten y por tanto, tienen una menor capacidad para retener CO2, por lo que simplemente serán menos esponjosos.

Algunos datos sobre el valor nutricional del pan de molde

Grasa: el pan de molde suele aportar entre 2-6% de grasa (según el tipo o marcas) frente al 1.5% del pan tradicional. Esto se debe a que normalmente, para la elaboración del pan de molde se utiliza aceite (de oliva, de girasol, de soja, de palma, etc.), grasas hidrogenadas, mantequilla o grasas lácteas. A la hora de decantarte por un pan de molde será más recomendable que lo hagas por uno que contenga aceite de oliva que otros aceite de menor calidad como el de palma.

Sal: se utiliza en la elaboración del pan de molde en mayor proporción que en el pan tradicional ya que permite alargar la vida comestible del mismo, además refuerza los sabores y aromas y colabora en la obtención del color de la corteza (par aquellos que la tengan). Será interesante conocer el contenido de sodio de tu pan de molde para que no sea muy alto.

Calorías: el aporte calórico entre el pan de molde y el pan suele ser similar. Se recomienda el consumo de unos 50-55 gramos de pan de molde, lo que se corresponde con dos rebanadas. Aquellos panes que tengan mayor cantidad de azúcar y grasas aportan mayor cantidad de calorías.

Fibra: si puedes optar por panes de moldes integrales, de otras harinas o de harinas poco refinadas (la harina refinada o blanca es aquella que se hace sólo con el endospermo, una parte del grano del cereal en lugar de usar el grano completo que sería harina integral) te aseguras que el aporte de fibra será mayor que si compras un pan de molde blanco.

Azúcar: presente en el pan de molde como activador de las levaduras, conservante e interviniente en el color y textura de la corteza, el contenido en azúcares del pan de molde blanco es más elevado que en el pan común (entre 0,9 y 1,5 g por cada 100 g).

Si prefieres el pan de molde al pan normal o tradicional intenta que éste sea de harina integral u otras harinas. Este tipo de panes es más probable lo encuentres en panaderías y no tanto en el supermercado. Otra opción es que escojas un pan tradicional y pedir en la panadería que te lo rebanen. Si la opción es comprar el pan de molde en el supermercado, fíjate bien en el etiquetado y opta por panes de molde cuyas grasas y azúcares sean menores.